El nacionalismo vasco ha tenido que hacer frente a amplios periodos de prohibición y persecución a lo largo de toda su historia. Gran parte del patrimonio nacionalista fue destruido, unas veces por odio y otras veces por temor
En 1936 la guerra se extiende por Euskadi. Consecuancia de la misma será la muerte, el exilio y la cárcel para un gran número de vascos. Se organiza la Resistencia.