EUSKADI, NACION EUROPEA
Arratsalde on eta mila esker Argentinako EAJ ren mendeurrena antolatu dozuen guztioi eta zelan ez, ZORIONAK.
Esan beharrik ez dago ni, ohoretsu zentitzen nazela gure alderdiaren izenean zuen aurrean, Argentinatar eta era berberean Euskaldun edo ta Euzkotar sentitzen zarien makina bat gizon ta emakumen aurrean berba egiteko aukera izatea gaitik
Buenas tardes alderdikides, simpatizantes….
Señoras y señores.
Creo sinceramente que es difícil el que puedan imaginar el placer y la satisfacción que para mí supone, estar aquí con ustedes en este encuentro de celebración del primer centenario de EAJ-PNV en Argentina. Lo hago en nombre y representación del Partido, lo cual supone un gran honor para mí. Honor por la representación que ostento, sí, y honor porque sentirse como yo me siento aquí, como en casa, a 8.000 kilómetros de Euskadi, no es para menos. Eskerrik asko. Muchas gracias.
Quiero comenzar compartiendo con ustedes mi ilusión y creo que la de la inmensa mayoría de la sociedad vasca por el recientemente anunciado “cese definitivo” del terrorismo de ETA en nuestro Pueblo. Les he de reconocer que para todo nuestro partido y si me permiten, en especial para mí, este tema es muy emotivo.
Por muchas razones. Primero de compromiso con unos valores y con unos principios éticos y humanos. Porque no hay ideal que salvo en legítima defensa justifique el uso de la violencia y mucho menos el terror y aún mucho menos contra tus propios hermanos. Porque la vida que has podido segar es irreversible y jamás podrá ser reparado el daño causado con exclamaciones como las que en ocasiones hemos escuchado. “Fue un error” Pero también por razones personales. Vivir con escolta las 24 horas del día, 365 días del año es algo que no se lo deseo a nadie. Ni siquiera a quienes pudieran considerarme su enemigo.
Vivimos una realidad desconocida para todos nosotros. Una realidad soñada y largamente anhelada, eso sí. El amanecer de la Paz. Desconocida para mi generación porque cuando aún padecíamos los efectos de una dictadura otros intentaron también someternos a su proyecto, que aunque de distinto signo suponía ser una imposición pura y dura, lo cual desgraciadamente ha tenido también sus efectos perversos para la generación de nuestros hijos
Pero esta gran noticia no ha caído del cielo. Este ha sido un triunfo de la democracia sobre la violencia. Deja detrás mucho dolor y sufrimiento. Deja muchas víctimas, vidas rotas. De uno y otro bando. Pero nuestra sociedad puede mirar orgullosa y con esperanza al futuro.
La violencia de ETA no ha conseguido nada positivo, ha sido un absoluto fracaso. Quienes pretendieron “socializar el sufrimiento” van a tener que “resocializarse”, van a tener que reconocer el daño causado. No son pocas las voces que exigen a ETA y a quienes les han dado cobertura el que públicamente pidan perdón.
Hoy en Euskadi vivimos el amanecer de la Paz. Somos nacionalistas, y lo reconozco con orgullo, abertzales, pero también y por encima de todo somos demócratas y somos el Partido de la “No Violencia”. Y hoy quería compartir, antes que nada, con todos ustedes esa satisfacción. La satisfacción y la ilusión con que todos, en la intimidad, en nuestras familias, hemos recibido esta gran noticia para Euskadi.
Y pienso que por fin, por fin nos van a conocer en el mundo por lo que realmente somos. Un pueblo trabajador, honrado, amante de la paz y de la libertad. Un pueblo comprometido. Esta es la verdadera Euskadi.
Zorionak Euskadi!.
Pero esto no está terminado. Esto no está acabado ni siquiera acabando, sino más bien nos hemos adentrado en el principio del fin. Y ahora que estamos en confianza sí me gustaría decirles que la paz tiene todavía riesgos. Las tensiones internas que está viviendo el mundo de la Izquierda Abertzale son todavía fuertes. Pero también es cierto que cada minuto que pasa, la paz es cada vez más irreversible. Y me consta que la decisión de ETA, de esta ETA que hoy conocemos es irreversible. Pero, sin duda, tenemos que trabajar para que no haya ninguna ETA más que quiera volver a las andadas. Para que nadie tenga la tentación de seguir el camino que algunos decidieron continuar hace ya 34 años tras la muerte del dictador Franco y desaprovecharon aquella gran oportunidad de 1977 tras la amnistía general por la que no quedaba ningún etarra en las cárceles españolas.
Y sí me gustaría transmitirles que el Partido Nacionalista Vasco ha puesto todo lo que está en su mano para que hoy podamos vivir un nuevo tiempo de paz. Les digo de todo corazón que, hoy que celebramos el centenario del EAJ-PNV de Argentina, pueden estar orgullosos de nuestro partido. Si hoy hay paz, en gran medida es gracias al trabajo de nuestro partido. Eso lo podemos decir alto y claro. Relaciones con el Gobierno de España, múltiples contactos entre su presidente y el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, algunos conocidos públicamente y otros en la más absoluta discreción, numerosos contactos con el líder del Partido Popular, Sr. Rajoy, múltiples encuentros con representantes de la autodenominada Izquierda Abertzale y un sin fin de contactos y mediaciones pasando por organizaciones sociales y eclesiásticas. Y todo ello, siendo conscientes de que corríamos el riesgo de un alto coste electoral para nosotros.
La paz abre las puertas también a la política
Con una Euskadi en paz todo es posible proponer, discutir y acordar. Ya no hay razones para que nadie esgrima la violencia como razón para no avanzar políticamente en los derechos que como Pueblo nos corresponden. Y en ese camino estamos también avanzando.
En la extraterritorial del Partido se habrán recibido los textos que desde el Euzkadi Buru Batzar se han enviado para su debate entre las bases de nuestro Partido. Uno de los textos lleva el nombre de “Euskadi, Nación Europea”. Ese y no otro ha sido el título que he querido poner a esta conferencia.
Con la recuperación de la pluralidad política y la desaparición definitiva de la violencia, el próximo mandato parlamentario, los próximos cuatro años, deben dar paso a la articulación de un consenso de amplia base. Consenso interno, en Euskadi, y con el Estado.
Un consenso que “actualice” la voluntad política, el derecho del Pueblo vasco.
Un acuerdo sustentado en el diálogo, que dé pie a una nueva formulación jurídico-política que respete los derechos de la mayoría y de la minoría.
Un acuerdo con fórmulas de bilateralidad. Estado Euskadi. Que preserve la convivencia -como se hizo secularmente- de identidades y realidades nacionales distintas.
Un acuerdo constituyente de la nueva Euskadi que queremos.
Es necesario lograr un nuevo acuerdo que requiere la aceptación de una realidad plurinacional, que suponga el reconocimiento político y jurídico de la Nación vasca en un Estado de estructura plurinacional, afirmando el derecho y la capacidad del Pueblo Vasco a decidir libre y democráticamente su propio futuro.
Iniciamos un nuevo tiempo en el que es imprescindible que la decisión, la voluntad de la ciudadanía vasca, sea el principio y el final de un recorrido democrático. Y pensamos y así lo creemos que nuestro Partido está llamado a desarrollar el liderazgo estratégico en términos políticos para fortalecer Euskadi, para apostar por el logro de un nuevo acuerdo. Un acuerdo que institucionalice el derecho a decidir como exponente de una sociedad democrática y libre.
Nuestro proyecto es “Euskadi, Nación Europea”.
No hay más tiempo que perder para alcanzar un nuevo acuerdo que emplace a nuestro Pueblo con su voluntad democráticamente expresada.
Nuestra pretensión es actualizar la “lege zaharra” en “lege berria”.
Un nuevo estatus que tenga como base el pacto y el acuerdo en el ámbito político. La bilateralidad y las garantías en el ámbito jurídico.
Un nuevo tiempo en el que la decisión, la voluntad de la ciudadanía vasca, sea el principio y el final de un recorrido democrático. Y a todo esto le hemos puesto fecha: el 2015. Es posible. Lo tenemos que hacer posible.
La otra amenaza: la falta de liderazgo del actual Gobierno Vasco y la crisis
La paz es una necesidad. Un nuevo Estatus para Euskadi, Euskadi Nación Europea es un derecho y la economía es una prioridad. La crisis también está afectando a Euskadi. Menos que a España, pero también nos está afectando. Hay mucha gente que lo está pasando muy mal. Euskadi no puede quedarse parada. Somos un Pueblo pequeño. Con una economía productiva basada en la industria y los servicios. Pero necesitamos un Gobierno Vasco con capacidad de dirección y visión de futuro. Y hoy no lo tenemos. Hoy deberíamos estar pensando en cómo debe ser la Euskadi de dentro de 25 años. Y no lo estamos haciendo. Porque desgraciadamente no tenemos un gobierno que lidere ese cometido. Durante estos casi tres años Euskadi ha estado parada con un Gobierno PSE-PP. El agua y el aceite. Un Gobierno que ha vivido de las rentas. Que ha multiplicado la deuda publica por siete en menos de tres años. Y que ha dilapidado toda una herencia de buena gestión y desarrollo de los gobiernos nacionalistas de esfuerzo permanente durante tres décadas.
Estamos preocupados por la situación económica de Euskadi. Que nuestros indicadores sean mejores que los de nuestro entorno no significa que estemos bien. La ralentización de Alemania y Francia afecta de forma especial a Euskadi. Y además las empresas relacionadas con el consumo interior y con los servicios a la administración están en verdaderas dificultades. Los empresarios vascos han tenido una actitud encomiable durante los dos últimos años. Han aguantado y han utilizado todos los recursos disponibles para mantener las empresas abiertas y el empleo estable. Pero para muchas empresas, la situación es insostenible.
En los periódicos y en los medios de comunicación de Euskadi salen los grandes números, las grandes empresas, la Naval, Babcock, Nervacero, ABB, Esmaltaciones, Daewo... Pero hay muchas empresas pequeñas, de dos, tres, ocho trabajadores, que no pueden aguantar más y están en estos momentos en situación extrema.
Debajo de los grandes números y las grandes empresas, están las pequeñas realidades, menos visibles, pero importantes e igual de difíciles.
“Hay que hacer”. Es uno de los slogans que coreamos en el Partido. Necesitamos actuar. Necesitamos acometer medidas que generen economía y empleo y para eso es imprescindible el acuerdo interinstitucional. Sería un error, que tras las elecciones del 20N, Euskadi entrase en un clima de precampaña por las elecciones autonómicas y, al estilo de lo que ha pasado en España, se empiecen a hacer cálculos electorales y no emprendamos las medidas que realmente necesitamos.
Necesitamos ajustar el gasto de la administración de forma efectiva y real, garantizando los servicios básicos.
Necesitamos alcanzar un pacto de políticas sociales, haciendo una propuesta de colaboración entre las administraciones vascas que garantice la sostenibilidad del estado social en que vivimos.
Necesitamos una política industrial que impulse la innovación, los sectores estratégicos y la internacionalización. Que nos dé ventaja competitiva en el futuro.
Necesitamos un pacto fiscal que saque definitivamente este tema del debate público y ofrezca seguridad y estabilidad a las empresas y a las familias, a la inversión y al ahorro.
Necesitamos un pacto por la competitividad, que en este momento prime la inversión pública, la formación especializada, la respuesta a la economía real.
Vivimos tiempos que exigen acuerdo y acción. Nuestro partido está comprometido en esta línea y es la que estamos planteando en el ámbito de las administraciones que gobernamos.
Desde el PNV vamos a primar la reactivación económica y la generación de empleo, porque es sin duda la gran preocupación social, y en consecuencia la prioridad de nuestra acción política.
Y frente a un Gobierno Vasco actual que ha olvidado nuestra presencia internacional, llegando al extremo de anular algunas de nuestras delegaciones en el exterior, ahora que iniciamos un nuevo tiempo, necesitamos que el mundo redescubra Euskadi, que conozca y comprenda una realidad, una identidad, una cultura, una lengua propia y diferenciada, una Euskadi que aspira a tener su propio espacio en el concierto de las naciones. En este contexto la Internacionalización de Euskadi se convierte en un desafío de carácter nacional ineludible.
Un reto que sustente nuestro reconocimiento internacional, nuestro ser y estar en el mundo. Para ello, es preciso desterrar el estereotipo generado durante años que ha vinculado Euskadi con violencia. Un estereotipo que nos ha lastrado como Pueblo, que ha marcado negativamente nuestras capacidades, que ha impedido conocer en su integridad la verdadera Euskadi, su singularidad, la voluntad de sus gentes, su historia y sus tradiciones, así como las potencialidades de nuestro Pueblo.
Euskadi debe definir una estrategia de internacionalización de país en todos los parámetros: institucional, cultural, social, educativo y económico. “Eman ta zabal zazu munduan fruitua”.
La “identidad Euskadi” debe vincularse a un país emergente, que pide paso. Un país que tiene futuro en el ámbito económico global, en el mundo cultural, que quiere ser referencia en innovación, en solidaridad, en educación, en desarrollo humano sostenible.
Necesitamos una estrategia sustentada en la búsqueda del reconocimiento internacional, en términos sociales, culturales, lingüísticos, políticos, y de la existencia del Pueblo vasco y sus derechos. Y también de carácter económico y empresarial, desarrollando alianzas estratégicas público-privadas, apoyando a nuestras empresas, Universidades, Centros tecnológicos, etc., a través de la configuración de redes institucionales y sociales que contribuyan a garantizar e impulsar la competitividad de Euskadi.
Necesitamos potenciar una estrategia que acredite a nivel internacional la calidad del producto vasco. La calidad y los valores de seriedad y confianza que son inherentes a nuestro Pueblo. Que se aplique a nuestros productos industriales, a nuestros productos turísticos, a nuestros servicios, a nuestro saber hacer institucional. Que sea tanto un elemento distintivo de nuestra acción exterior como un reconocimiento del trabajo bien hecho y una exigencia de mejora continua.
Una identidad homologada institucionalmente, capaz, a través de parámetros objetivos, de reflejar criterios de innovación, de calidad, sostenibilidad, solvencia económica e identidad nacional.
Necesitamos, además, posicionar Euskadi con fortaleza. Para ello es imprescindible contar con delegaciones de Euskadi en aquellos mercados estratégicos para nuestra economía. Estas delegaciones deberán tener un carácter económico, al servicio de nuestras empresas, y también un carácter representativo, de presencia de Euskadi en el mundo. Delegaciones ágiles que sirvan de puente entre Euskadi y el mundo, entre nuestras empresas y sus clientes.
En paralelo, necesitamos, y en ese afán volcaremos nuestra acción política, una mayor presencia en todos los ámbitos de decisión europeos e internacionales, en los foros en los que se debaten normativas y medidas que afectan a nuestras competencias y nuestros intereses como sociedad y como país.
Nuestra decisión es que Euskadi esté más presente en el mundo.º
Este es nuestro modelo. El Modelo PNV. Que hoy he querido compartir con todos ustedes. Un modelo de país, un modelo de gestión, un modelo de sociedad basado en un sistema económico productivo, en la potenciación de servicios públicos de calidad y en la solidaridad. Creemos en la economía productiva y también en el estado de bienestar. No son incompatibles. Son complementarios. Y forman parte de un modelo que ha funcionado. Hace tres años si Euskadi fuera un estado hubiera figurado, según la ONU, en segundo lugar del ranking mundial en calidad de vida. Hoy no. Y eso es lo que tenemos que recuperar y lo que nunca podemos aceptar pasivamente haber perdido.
Somos conscientes de que vivimos un momento crucial de nuestra historia. Un nuevo tiempo que va a venir de la mano de la Paz en Euskadi. Pero acompañado también por una crisis económica de profundo calado, que va a afectar a nuestras oportunidades de bienestar futuro.
Nuestro proyecto, el proyecto del EAJ-PNV se basa en tres principios.
Primero, el autogobierno es bienestar. Así lo hemos demostrado a lo largo de los últimos treinta años en los que hemos gobernado la más alta institución de nuestro Pueblo. Tenemos que crecer en autogobierno para ganar un futuro de prosperidad.
Segundo, el apoyo a la economía real crea empleo. Esta es la prioridad absoluta de nuestras propuestas y de nuestras iniciativas. Reconozco no ser un especialista en la materia pero suscribo los análisis y propuestas de nuestros expertos.
Y tercero, confianza e ilusión para encauzar un nuevo tiempo de paz y concordia para nuestro País.
Este es el legado que queremos dejar a nuestros hijos e hijas, nietos y nietas. La solución está entre nosotros, en nuestras manos. Somos los partidos políticos los que tenemos que aplicar la altura de miras que este tiempo nos demanda.
Son las instituciones vascas las que tienen que acordar un nuevo estatus de futuro para nuestro País.
Y a la sociedad vasca le corresponde refrendarlo. En 1975 murió el dictador. Cuatro años después Euskadi alumbró un nuevo tiempo con la aprobación del Estatuto de Gernika.
El jueves 20 de octubre pasado ETA decretó el “cese definitivo” del terrorismo. Nuestro objetivo es lograr en cuatro años un nuevo acuerdo político de convivencia, reconocimiento y crecimiento para Euskadi. De “Euskadi Nación Europea”.
Nos merecemos un nuevo futuro.
Izan garelako izango gara”. Este era el sentido de nuestro viejo lema actualizado para el Alderdi Eguna que celebramos hace poco más de un mes. Porque fuimos seremos.
Termino como he comenzado:
Manifestando mi satisfacción y honor por compartir este encuentro y agradeciendo de corazón la atención que han prestado.
Eskerrik asko.
Juan Mª Atutxa Mendiola
Presidente Sabino Arana Fundazioa
Rosario, a 5 de noviembre de 2011